Cada día retumba en mi cabeza repetidas veces esta frase que he adoptado como emblema en los avances que ha tomado mi carrera profesional: Más que diseño. Entendiendo con mayor fluidez de qué va este mundo del diseño.

Un mundo en el que nos creemos artistas y comunicamos lo que nos plazca.  Y así, tratando de lograr visuales bastante atractivas que satisfacen nuestro ego de estética que logramos formar a través de práctica frente al ordenador y con miles de falacias de inspiración.

Somos más que los programas que dominamos, somos más que nuestra facilidad para escoger paletas de colores, somos mucho más que todas las piezas hermosas que pudimos crear para impresiones o redes sociales.

Quiero encontrar a esos que destacan del montón, no digo que todo esté perdido, ni que la profesión esté en peligro de desaparecer, la gente mediocre también es importante para evaluar que tanto hemos crecido cada día.

¿Aún no entienden que esto va aún más allá?

Es increíble la cantidad de personas, profesionales graduados, que no salen de pensar en impresiones de franelas, crear piezas para tazas y gorras. Pretenden quedarse en eso básico que cualquiera puede hacer, sin darse cuenta que ahí no empieza nada, al contrario, allí es donde finaliza un gran proceso de diseño.

Se trata de planificar, crear y armar una estrategia que de verdad logre objetivos de calidad. Que se incruste en la mente de la fracción de sociedad que necesitas, se trata de enamorar a quien sea y que pregone el mensaje que tu amerites.

Y finalmente, esas personas compren, o específicamente que consuman. Es necesario, guiar a la gente a una necesidad que creaste para que consuma una y otra vez esa solución que tu también creaste.

Por más manipulador que pueda llegar a sonar, es lo que tus habilidades de comunicador pueden ofrecerle a un negocio, profesional o cualquier movimiento que amerite llegar a los oídos, ojos y mente de quien de verdad accione.

Aquí es cuando logramos ver que el diseño es mucho más grande de lo que creemos. Si lo ponemos en una frase con más punch  el diseño será tan grande como tu te propongas escalarlo.

Tenemos mucho poder

Somos capaces de generar lo que sea y llevarlo a la mente de quien sea, con una estrategia bien ejecutada, románticamente afirmo que puedes lograr que se te venga en gana si así te lo propones.

El caso es que somos creadores, creativos y creídos. Pero esto último no nos termina de afectar en su totalidad, porque, confío que dentro de esas ínfulas de artista está ese deseo de comunicar.

  • Creadores: Porque con técnica sabemos generar, plasmar y de cualquier cosa podemos mostrar un pensamiento y sentimiento. Y además, de la manera más llamativa si ese es el objetivo, nuestro lado más artístico.
  • Creativos: Porque solucionamos, logramos idear nuevas estrategias a problemas que antes siquiera estaban identificados. Pensamos fuera de la caja para solucionar todo tipo de problemas.
  • Creídos: Porque nuestro lado artista ataca nuestro criterio de estética y nuestro ego profesional determinando que somos superiores. Por ser expertos en una cosa u otra, es lo que nos permite ser firmes y rígidos con nuestro criterio, una cualidad/defecto que se debe saber usar.

De este modo, tenemos un gran poder, pudiendo llegar al mayor número de personas y de ayudar a quienes no tienen ni la mas mínima idea de donde están parados y quizás solo sepan a dónde quieren llegar y a quienes.

Somos el puente entre las ideas y el negocio, los sentimientos y el consumo, la necesidad y el producto, vivimos para conectar cosas que en situaciones terrenales nunca se encontraría y daría un fracaso que ni se recordaría.

Se necesita mayor calidad

Sin estrategia no existe el diseño, sin concepto el diseño se vuelve arte y el arte solo tiene sentimientos aleatorios, lo aleatorio se desvanece en la ambigüedad, y lo ambiguo no es atemporal, es ridículamente efímero. porque la gente ignora lo que no entiende.

Por ende, ni la curiosidad logra saciar lo absurdamente hermoso del arte, porque terminan deleitándose ante lo intensamente raro que es el paisaje colorido y detallado, me gusta afincar el hecho de la gran diferencia entre el arte y el diseño. A tal punto que hasta se les hace imposible competir, porque son cosas infinitamente diferentes, y ampliamente relacionadas.

Es difícil cambiar la perspectiva de todo un entorno, a menos que te conviertas en un gran pionero y figura pública. Quiero poder mover la mente de las personas a que entiendan la calidad que necesitan en su pensamiento para que su entorno realmente prospere y mejore.

Nota final: Cambiando de a poco la escritura

Mi redacción ha ido cambiando estos meses, creo que me he visto influenciado por un poco de poesía que me he estado tragando, gracias Leonel,  no se si funcione, si mejore o siquiera guste, pero es en lo que voy evolucionando y se me hace mas fácil afirmar las cosas de esta manera.

Gracias a Manuel, CEO de mi agencia, he mejorado mucho mi escritura, de la mano de Juan quien dirige el área de redacción, he evolucionado muchísimo tanto a nivel gramatical como comunicación en redacción SEO.

Ya no tengo miedo a afirmar las cosas y ser absoluto en mi palabra, porque tengo el poder de asumir mi responsabilidad como comunicador y ahora tengo muchas ansias de cambiar y mejorar mis habilidades de comunicación y atacar todos los medios posibles.

Ahora se me hace mucho más fácil entender que nada es perfecto, y si me equivoco no seré ni el primero ni el ultimo, ni puedo vivir de la zozobra de no saber a quien le gustara lo que digo.

Pero nada es perfecto, me falta crecer, evolucionar y aprender tantas cosas para que eso se haga realidad, he mejorado, y soy un mejor Alejandro que hace un año, me enorgullezco pero me desespero abriendo los ojos a lo que realmente me falta por lograr.

Espero poder dejar de decir “Nuevas cosas vienen…” y aprenda a decir “Miren lo nuevo que traigo…”

Se despide Ale Montoya

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